miércoles, 11 de febrero de 2009

Instinto


Litros de leche para los niños de Sierra Leona

martes, 3 de febrero de 2009

Crisis

El vendaval atmosférico ha dejado una total desubicación cosmológica de sentimientos que comienzan a cargarse de electricidad. Donde tendría que estar el amor hay continuas rupturas dialécticas. Donde debería encontrar un desahogo crecen lagunas creativas. En oleaje también está llegando la moda de una entonación al lenguaje para enfatizar retahílas, exprimida por algunos medios de comunicación (a dónde vas, manzanas traigo) que se me hace molestísima, casi tanto como el graznido que emiten los platos del comedor cuando los asesina el serrucho del cuchillo. Se clava en las encías y estalla los tímpanos .

Tranquilidad es olvidarse de que el viento nos empuja con su mano y que nuestra maleta podrá ser nuestro único hogar. Son tantas las cosas que suceden en el día..tan distintas entre sí, relacionadas sin saberlo por un mismo golpe en el tiempo y espacio, que almacenaremos en la mente en categorías varias siguiendo quién sabe qué lógica racional o no, y que volverán a nosotros decoradas por todas nuestras imprecisiones.

Es difícil plantearse una tarde de estudio llegando a casa a las seis de la tarde sin habérselo propuesto. Es válida la intención mañanera de afianzar las ideas con horas de dedicación en casa . No es agradable tener que decirle a nadie lo que tiene que hacer en su trabajo, aunque haya gente que espere ser educada. Es necesario llegar a casa y soltar los lastres en cada paso por el pasillo para tumbarse libre en el sofá. Es curativo liberar la mente y dejar que se mueva ligera y a su aire como pajarito que picotea libre por las teclas del portátil.

sábado, 17 de enero de 2009

Hay que preocuparse

Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de la vida. Lo primero que me llamó la atención de la frase fue su construcción gramatical, suena mal. (La versión inglesa se ve mucho más acabada). De ella se concluye que los creyentes viven preocupados como seres potencialmente pecadores, o bien los ateos consideran que creer en Dios conlleva una serie de restricciones que no dejan ser feliz.

Probablemente Dios no existe..La imagen no adulterada del creyente y ateo se sustenta en Creer o no en la existencia de Dios, no en reivindicar o no que Dios exista. Un ateo y un creyente despreocupado no necesita hacer proselitismo o afirmar sus ideas de cara a los demás. Un creyente cree por medio de su fe. Los ateos lo saben y por eso la inutilidad de la frase. El eslogan acertado podría ser: la fe es una patraña.

De todas formas da lo mismo, la premisa, realizada según su creadora, para abrir un nuevo tema de debate en la sociedad, fue creada y autoalimentada por una empresa publicista que se empeña en tocar nuestra vena mística a base de eslogan publicitario. Y ahí se queda. En el mismo nivel, los católicos de la asociación E-Cristians han dado raquetazo al asunto (ya se sabe que el que se pica..) con una nueva réplica que no ha llegado a mayores. Cuando la artícife de todo esto comprobó la trascendencia de su idea original, no daba crédito. Cuenta que se propuso contestar a la dictadura moral del catolicismo que lanza sus acusaciones sin ninguna impunidad. Ha creado su línea de autobuses y se le ve contenta. De que la iglesia anula al individuo en su propio beneficio no se ha vuelto a hablar. Quizás otras frases nos golpearían la conciencia y nos hicieran pararnos a pensar qué opinamos al respecto. Con esta yo pienso en la publicidad como poder supremo que todos quieren tener de su parte, empleando una frase que en absoluto incita a pensar, que viene con respuesta dada, probablemente Dios no exista..¿probablemente? ¿Qué es lo que se busca? ¿Que se hable de la existencia de Dios, del negocio de la iglesia o que se haga publicidad de las organizaciones de ateos? ¿O son víctimas de la premisa de Marcuse de que todo lo que nace contra el sistema (contra el capitalismo y la publicidad) queda englobado por él?
Yo propondría ocupar un espacio tan valioso con frases que de verdad ataquen las conciencias, que nos desperecen de este hastío del que parece que nos cuesta tanto salir, y nos cabree , nos haga hervir la sangre y darnos cuenta de que hay cosas por las que sí estar preocupados. Se me ocurren unas cuantas.

martes, 30 de diciembre de 2008

Reencuentros

Para mí ha sido la mejor forma de acabar el año. Gracias a estos días en casa y con vosotros (a los que os vi en persona, por mail o por teléfono) parece que todo vuelve a encajar. El cielo ya no me engloba y vuelve a su sitio. Felices momentos para el año que entra, queridos y nuevos conocidos

jueves, 25 de diciembre de 2008

Flores de trapo


Por la noche, después del crepúsculo, la hermosa niña de cabellos cenicientos hace de nuevo el esfuerzo de entornar el pesado portón de hierro. Lo abre un suspiro, y por él se desliza. La distancia que la separa del suelo es considerable, y con mucho cuidado se deja caer por el muro de cemento. Por fin, sus pequeños pies descalzos tocan la tierra húmeda, y la hierba le hace cosquillas entre los dedos. La luna ilumina su mundo, roto el silencio por los quejidos de las aves que parten, a lo lejos, en cortejo de un barco pesquero, a saquear los restos que queden en cubierta. El romper de las olas es para la pequeña una canción de cuna, que la mece y llama a acercarse al acantilado. Sus pasos son cortos e inseguros, su mirada negra derrama tristeza, y su pequeña boca, el tinte del misterio. El viento aúlla gravemente, corta sus labios y juega cruel con el níveo y deplorable camisón que envuelve, fino como una segunda piel, su pálido y tan delgado cuerpo. Entonces la niña se sienta a oír el mar, y abrazando sus piernas intenta proteger su cuerpo del viento que la atraviesa.
Aun tan pequeña, sabe ya reflexionar y valerse de sus recuerdos; era un duro invierno, que se colaba por puertas y ventanas. Todas las vacas murieron y el cultivo desapareció bajo una avalancha de nieve. Era una mamá, que cuidaba el fuego y preparaba calderos de agua. Era una niña en cama, que sudaba y deliraba, aunque en realidad tenía mucho frío. La mamá con serena mirada la acompañaba y secaba la frente, tranquilizándola del todo. Un día la niña se fue, tan dormida como estaba.
Esta noche, después de tanto tiempo, es el mar quien se hace cargo de la pequeña. Compasivo pero inquebrantable, le recuerda que tiene que volver a su cama. Ella, buena, obedece y se levanta. A tientas y empujada por el fiero viento, que no ha parado de rugir, regresa a su morada. Allí su pie se encuentra con algo extraño, suave y cálido. Parece un manojo de flores, de tela, que alguien ha depositado como ofrenda inerte, alejada de la vida, y que por ello podrá ser eterna. La niña las recoge y se las lleva al pecho, con ellas trepa el pequeño muro y cierra de nuevo el portalón. Tumbada y apretando los ojos, se mantendrá inmóvil, hasta ahogarse en su silencio.
Las flores de trapo acabarán marchitándose entre sus dedos.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Despertares

-Retenlos cinco minutos más, anda..que he pasado una noche horrible..

el metro a las escaleras mecánicas

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Momentos

Se va cerrando un año sin haberme dado yo cuenta, agotándose como este lápiz con el que escribo tumbada en la cama. Creo que el motivo principal es que ha sido el primer año de trabajo completo y en el he tenido que racionar mis vacaciones. Hay para quien incomprensiblemente 28 días al año se hace demasiado, para mí sin duda ha supuesto un hachazo más a mi libertad en este año donde me he movido casi exclusivamente por mis obligaciones. Tener delante un calendario en blanco y hacer exiguas crucecitas para reservarme los días que van a ser míos y entregárselo a gerencia fue algo lamentable. El resto de los días, encoger la mente, hacerse una pelota y trabajar entregándome al máximo. Esto no parece una novedad, pero por el hecho de que se tenga asumida esta forma de vida como la normal, no me parece que sea la correcta..

En este año tan fugaz he vivido muchas novedades, situaciones inesperadas, complicidades, logros, impotencias, dejando cosas en el camino y reafirmando queridas amistades superando el desafío de la distancia. No ha sido un año de viajes ni grandes pasiones. Han sido descubrimientos con los pies en el suelo y enfrentamientos con la dura realidad de tener en las manos la vida y la muerte. Todo me han enseñado algo. No me he perdido buscando los destellos que adornan la cadena, sino que he vivido inmersa en los eslabones que la hacen posible. En estos momentos de echar la vista atrás, quiero dar palabra a los acontecimientos de mi día a día que han estado aquí y que me han hecho sentir bien en este año. Un homenaje a mis pequeños recuerdos que tanto valoro.

la relajación máxima cuando atravieso el umbral de mi casa y dejo mis carpetas en la entrada

encender el ordenador y encontrarme con emails de gente a la que quiero. Y algunos inesperados

volver a Galicia

ver bien a mi gente querida

despertarme en una guardia con el sonido del despertador y no del busca

las ocurrencias e ideas de mis amigos

la vida secreta de los gatos de mi patio

el zumo de naranja. El chocolate

la montaña

los colores de otoño en el conservatorio de al lado de mi casa

escribir y escribir

mi música y bailoteos

los recuerdos

los reecuentros

estrenar calcetines

ver crecer a mi plantita de aloe vera

sentir los músculos latiendo cuando logro ir al gimnasio

la motivación cuando llego de clase, aunque sea a las nueve de la noche

abrazar las sábanas de mi cama después de una guardia

acertar con un tratamiento

que Saramago esté bien

dominar la respiración cuando hablo en público

la esperanza de los informativos de Gabilondo

el momento en que mis caseros se van de casa

leer a mis amigos

una sonrisa en el trabajo. No digamos una carcajada

las ficciones de Borges

la emoción a raudales de un día libre. Mis pies jugando con las sábanas

colgar la ropa y ver que no se ha desteñido

encuentros en el ascensor

esa mirada..


Fotografía de R.Merino